Junio 2019

Elegir una portada puede ser todo un rompecabezas. Desde el punto de vista del que escribe, las posibilidades son infinitas: una imagen evocadora que resuma la novela, un rostro cautivador, una imagen como telón de fondo acorde con la ambientación...

Es un proceso largo, pero interesante a la vez, pues te obliga a elegir qué imagen encaja mejor con tu historia a la vez que no la desvela.